El vehículo sin conductor de Tesla, Cybercab, se enfrenta a una revisión de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) después de salir a las vías públicas. La institución inició una “audit query” (AQ) para examinar los datos técnicos utilizados por Tesla al aprobar el vehículo y su proceso de certificación.
La ausencia de espejos laterales, pedales y volante en el Cybercab ocupa el centro de la revisión. Estos elementos son obligatorios en el marco de las Normas Federales de Seguridad de Vehículos Motorizados (FMVSS). NHTSA investigará si Tesla basó su decisión en la evaluación de que algunas normas FMVSS no son aplicables al Cybercab. El hecho de que Tesla no parezca haber solicitado una exención de estas normas también figura entre los motivos de la investigación.
En la revisión de NHTSA, que se estima que abarca 1,000 Cybercab, no está claro si realmente hay tantos vehículos en el mercado. Actualmente, los registros del Texas Department of Motor Vehicles muestran 45 Cybercab. El administrador de NHTSA, Jonathan Morrison, declaró que la institución apoya el desarrollo seguro de los vehículos autónomos, pero que tiene la obligación de garantizar el cumplimiento de las leyes federales.
En Estados Unidos, los fabricantes de automóviles certifican por sí mismos que sus vehículos cumplen las FMVSS. Ante problemas graves, como la ausencia de equipamiento de seguridad exigido por ley, NHTSA puede investigar este proceso de autocertificación. Una revisión de este tipo no detiene automáticamente la producción, pero puede generar incertidumbre sobre el futuro del vehículo.
En 2024 tuvo lugar un proceso similar con el vehículo sin volante Zoox de Amazon. Mientras la investigación de NHTSA seguía en curso, Zoox solo pudo operar sus vehículos con fines de demostración; no se le permitió cobrar a los pasajeros hasta dos años después, en julio pasado. Esta situación plantea la cuestión de si el Cybercab podrá realizar viajes de pago durante la investigación.
Tesla planea expandir primero el Cybercab a otras ciudades y, más adelante, venderlo a clientes particulares por un precio aproximado de $30,000. NHTSA también está investigando 3,2 millones de vehículos Tesla equipados con el sistema Full Self-Driving; este proceso podría dar lugar a una posible retirada del mercado.
Por qué es importante
La investigación pone en primer plano la cuestión de bajo qué fundamento jurídico podrían operar los vehículos sin volante ni pedales dentro de las normas federales de seguridad vigentes. Para Tesla, la cuestión no se limita al cumplimiento técnico, sino también a cómo se aplicará a esta clase de vehículos el proceso de certificación basado en las declaraciones de los propios fabricantes; el resultado podría afectar las condiciones en las que avanzarían los planes de demostración, viajes de pago y posible venta del Cybercab. Para las autoridades públicas y los pasajeros, la cuestión abierta es qué modalidades de uso del vehículo se aceptarán mientras la investigación siga en curso y en qué medida el número real de vehículos se corresponde con el alcance de la supervisión. El caso de Zoox demuestra que, en vehículos similares, el impacto de una revisión regulatoria sobre la operación comercial puede ir más allá del debate técnico.
Antecedentes
Tesla no es un nombre nuevo en el archivo de FikirPilot: en los últimos 90 días publicamos 3 noticias en las que aparece este nombre; la más reciente está fechada el 4 de septiembre de 2026.