Investigadores de la Universidad McGill determinaron, en un estudio realizado con 54 adultos jóvenes sanos que permanecieron despiertos durante 30 horas, que 20 minutos de ejercicio en bicicleta preservaron el rendimiento de la memoria tanto como 90 minutos de sueño. Los participantes volvieron a recordar tres días después las imágenes que se les habían mostrado.
Los investigadores señalaron que el ejercicio no puede sustituir al sueño, pero puede contribuir a mantener el rendimiento mental durante las pausas breves. Se informó de que dormir entre 30 y 60 minutos no aportó un beneficio reparador significativo, mientras que el grupo de control, que no hizo ejercicio ni durmió, mostró un rendimiento un 22 % peor que los demás grupos.
Por qué es importante
Los hallazgos indican que el deterioro cognitivo que aparece tras permanecer despierto durante mucho tiempo puede limitarse mediante una actividad física breve, aunque no eliminarse por completo. Este resultado muestra que, especialmente para los adultos jóvenes sanos que buscan una opción de descanso durante pausas breves, el ejercicio podría cumplir una función no solo física, sino también mental. Sin embargo, el hecho de que el estudio subraye que no puede sustituir al sueño pone de manifiesto que el ejercicio debe considerarse un apoyo temporal. Además, que dormir entre 30 y 60 minutos no aportara un beneficio significativo plantea la cuestión de si una siesta breve puede no restablecer el rendimiento en todas las circunstancias. Los hallazgos de la investigación dejan abierta la cuestión de si se observará el mismo resultado en distintos grupos de edad y bajo diferentes condiciones de vigilia.