En los vehículos eléctricos que permanecen sin utilizarse durante largos periodos, el consumo de la batería continúa debido a los sistemas que funcionan en segundo plano. Este consumo natural, denominado “Phantom drain”, se sitúa entre el 1 % y el 3 % diario en los vehículos que funcionan sin problemas. Las cámaras de seguridad, como Sentry Mode, pueden elevar la pérdida hasta entre el 5 % y el 8 % al día. Los controles de la batería de 12V, los módems y los accesorios conectados al puerto OBD también pueden aumentar el consumo.
Para estacionamientos prolongados, se recomienda dejar la batería entre el 40 % y el 60 %, preferiblemente alrededor del 50 %. Desactivar las funciones de cámara en directo y seguimiento, no abrir con frecuencia la aplicación móvil y estacionar el vehículo a la sombra o en un lugar cerrado cuando haga calor reduce el consumo.
Por qué es importante
Este tema demuestra a los conductores que no utilizan su vehículo eléctrico durante varios días que la planificación de la autonomía no depende únicamente del nivel de carga antes de emprender el viaje. Las funciones de cámara y seguimiento que permanecen activas durante el estacionamiento, así como los accesorios conectados posteriormente al vehículo, pueden afectar directamente a la gestión energética de un automóvil que no se está utilizando. Por ello, en situaciones como las vacaciones, los viajes de trabajo o las pausas de uso estacionales, los conductores deben comprobar no solo que el vehículo quede con un nivel de carga elevado, sino también qué sistemas están activos y cuál es el estado de la batería de 12V. La cuestión que sigue abierta es si el consumo es el mismo en todos los vehículos, ya que la pérdida puede variar en función de factores como las funciones de seguridad, el uso de la aplicación, los accesorios y las condiciones de estacionamiento.