En la encuesta realizada por Politico, se preguntó a los estadounidenses su opinión sobre el riesgo de que la inteligencia artificial destruya a la humanidad. Un tercio de los participantes consideró que el riesgo era “moderado”, mientras que el 17 % lo calificó de “casi seguro” y el 20 %, de “extremadamente alto”. El 70 % de quienes votaron por Kamala Harris en 2024 y el 60 % de quienes votaron por Trump consideraron que el riesgo era moderado. El 48 % de los participantes apoyó la suspensión de los desarrollos, mientras que el 31 % respaldó su continuidad. Estos porcentajes fueron del 58 % entre los votantes de Harris y del 44 % entre los votantes de Trump. Aproximadamente la mitad consideró sinceras las advertencias de los directivos, mientras que el 26 % las consideró una estrategia de marketing. La encuesta de “Public First” se realizó por internet entre 2 mil 64 adultos del 13 al 15 de septiembre. Mientras Dario Amodei, Sam Altman y Elon Musk pidieron ralentizar el ritmo, Trump defendió la innovación.
Por qué es importante
La encuesta muestra que la preocupación por la inteligencia artificial está extendida entre la opinión pública estadounidense, pero que esta preocupación no se ha traducido en una postura común a favor de detener por completo los desarrollos. Las diferencias en las evaluaciones del riesgo y en cuanto a continuar o suspender los desarrollos revelan que se trata de un debate en el que también influyen las preferencias políticas. Este panorama también pone de relieve cómo evalúa la opinión pública las advertencias de seguridad de los directivos de las empresas de inteligencia artificial; el hecho de que las advertencias no se consideren sinceras demuestra que el debate no se limita únicamente a la existencia de los riesgos. La cuestión fundamental que sigue abierta es cómo se reflejará la elevada percepción del riesgo entre la opinión pública en las políticas de regulación y desarrollo.