Introducción
Cheshire Academy, que cuenta con aproximadamente 400 estudiantes de 9.º a 12.º curso en Connecticut, no obliga a los docentes a utilizar inteligencia artificial. Sin embargo, según George Aiello, bibliotecario y coordinador de tecnología del centro, la «gran mayoría» de los docentes utiliza herramientas como ChatGPT, Perplexity y MagicSchool, dirigida a educadores.
Avances
En lugar de imponer aplicaciones específicas, el centro capacitó al personal para elaborar instrucciones eficaces y comprender limitaciones como las respuestas incorrectas y sesgadas. Los docentes utilizan la inteligencia artificial principalmente para preparar planes de clase, materiales didácticos y criterios de evaluación; su uso en los comentarios dirigidos a los estudiantes todavía no ha comenzado debido a preocupaciones sobre la calidad, la personalización y la privacidad.
Miriam Przybyla-Baum, profesora de francés desde hace aproximadamente 30 años, aunque no utiliza directamente la inteligencia artificial, prepara tareas que llevan a los estudiantes a cuestionar la tecnología.
Detalles
Los estudiantes evalúan los cambios correctos introducidos en sus trabajos por un LLM y las intervenciones que eliminan su propia voz narrativa; además, califican de forma anónima tareas elaboradas con ayuda de la inteligencia artificial. El centro está probando el programa “Student AI Council”, que generará contenidos y debates sobre el uso saludable de la inteligencia artificial. Las tareas también se etiquetan mediante un sistema de semáforo: el verde indica que la inteligencia artificial está totalmente permitida, mientras que el rojo señala que está prohibida.