China ha iniciado una retirada del mercado de 4,3 millones de vehículos que abarca a Tesla y a ocho fabricantes, alegando que los pasajeros podrían quedar atrapados en el vehículo si el sistema eléctrico dejara de funcionar. La operación, en la que Tesla participa con aproximadamente 3 millones de vehículos, se convirtió en la mayor retirada coordinada de China.
En Europa, por su parte, la Autoridad de Transporte por Carretera de los Países Bajos (RDW) anunció el 26 de agosto que no estaba prevista una retirada del mercado debido a las manijas de puerta enrasadas. Según el organismo, el problema está relacionado más con el funcionamiento del mecanismo de emergencia que con el diseño en sí. En China, a partir del 1 de enero de 2027, estarán prohibidas en los vehículos nuevos que se vendan las manijas de puerta completamente ocultas o enrasadas; serán obligatorias las manijas mecánicas interiores y exteriores, así como las etiquetas visibles de evacuación de emergencia.
Por qué es importante
La importancia de esta decisión radica en que el problema se aborda no solo como una preferencia de diseño de los vehículos, sino como una cuestión de seguridad que podría afectar a la salida del vehículo en situaciones de emergencia, como un corte de electricidad. Sin embargo, el enfoque de China y el de los Países Bajos no son iguales: China limita determinados diseños de manijas de puerta para las ventas futuras, mientras que RDW vincula la necesidad de una retirada del mercado al funcionamiento del mecanismo de emergencia. Esta distinción pone en primer plano tanto para los propietarios y pasajeros como para los fabricantes que ofrecen los mismos modelos en distintos mercados la compatibilidad técnica y el seguimiento de la normativa. La regulación china obliga a incluir en los vehículos nuevos mecanismos mecánicos de apertura interiores y exteriores, así como señales visibles de evacuación. En Europa, en cambio, sigue abierta la cuestión de cómo se aplicará el criterio de evaluación a los vehículos existentes.