[Berm Peak] probó en una bicicleta fat tire unos frenos inalámbricos que utilizan un sistema electrónico en lugar de un cable de freno. En el sistema, que funcionaba con microcontroladores ESP32, unos actuadores procedentes de cerraduras de puertas de automóviles controlaban las pinzas de freno.
El prototipo se hizo funcionar con pinzas de mayor calidad, modificando el ángulo de los actuadores y utilizando palancas más largas. El sistema también ofrecía funciones que no están presentes en los frenos tradicionales, como ABS, la posibilidad de ralentizar a distancia bicicletas infantiles, ajustar la distribución de la fuerza de frenado y un modo «derp» que no activa el freno hasta alcanzar un determinado umbral.
Por qué es importante
Esta prueba muestra que el control electrónico puede sustituir a las conexiones mecánicas en los frenos de las bicicletas y plantea un enfoque en el que el comportamiento de los frenos puede ajustarse mediante software y hardware. Opciones como ABS, la distribución de la fuerza de frenado y la ralentización a distancia convierten el sistema, que no se limita a detener la bicicleta, en un mecanismo configurable para distintos escenarios de uso. Por otro lado, el hecho de que haya sido necesario modificar las pinzas, el ángulo de los actuadores y las palancas para que el prototipo funcionara demuestra que este tipo de solución sigue dependiendo de la elección de componentes adecuados y de la compatibilidad mecánica. La cuestión fundamental que queda pendiente es hasta qué punto este control electrónico será fiable y aplicable en las distintas condiciones de uso de una bicicleta.