Mejorar internet para los agentes de AI puede empeorarlo para todos los demás. Este equilibrio ya se está rompiendo. Pero los agentes personales de inteligencia artificial que realizan tareas en nombre del usuario, como reservar vuelos u hoteles, están alterando este orden. Los agentes ya se están generalizando. Con las aplicaciones Dots de OpenAI y Muse de Meta, estos agentes entraron en el uso masivo, y Muse fue descargada 5 millones de veces en su primer mes. El tráfico web generado por agentes también se triplicó de agosto a septiembre.
Los agentes no encajan en esta categoría. Funcionan a velocidad de máquina, pero no se les considera ni humanos ni bots, porque realizan tareas legítimas en nombre de individuos. Las normas no contemplan esta diferencia. Como no se ajustan a esta distinción, algunas plataformas los han prohibido por completo. TechCrunch informó de problemas en numerosos sitios, desde Pizza Hut hasta Yelp, y Yelp no permite que la inteligencia artificial haga reservas en restaurantes. Amazon bloqueó a los agentes de Muse y también demandó a Perplexity. Aunque el juez falló a favor de Perplexity, Amazon apeló argumentando que los agentes amenazan el negocio publicitario al dificultar diferenciar los anuncios que se muestran a humanos de los que se muestran a bots.
Esta previsión es de amplio alcance. Ethan Mollick, profesor adjunto de la Wharton School de la Universidad de Pensilvania, prevé en una evaluación que escribió en LinkedIn que esta situación afectará pronto a toda la web. La atención al cliente se volverá más difícil. Los agentes enviados para devoluciones o negociaciones de precios harán que la atención al cliente sea inutilizable para las personas, y los usuarios cuyos agentes sean bloqueados se sentirán cada vez más molestos.
Dado que la mayor parte del tráfico de agentes se dirige a sitios de comercio electrónico, existe un sólido argumento comercial para que las plataformas abran sus puertas a los agentes. Shopify también está abriendo vías especiales para los agentes. Shopify ofrece a los agentes líneas de pago exclusivas que omiten las páginas diseñadas para humanos. La verdadera pregunta es en qué se convertirá internet para las personas. Si la web se configura en función de agentes que nos superarán en número, podría volverse más desgastante para las personas que queden atrás.
Por qué es importante
La cuestión no se reduce a la proliferación de unas pocas aplicaciones; las reglas de tráfico de internet fueron escritas según dos clases, humanos y bots, y como los agentes no encajan en esta dualidad, la distinción fundamental que los sitios han utilizado durante años queda inoperante. Por ello, este desarrollo no solo concierne a las empresas tecnológicas, sino a todas las plataformas que dependen de los ingresos publicitarios, a los sitios de comercio electrónico y a todos los que hacen negocios en línea. El recurso de apelación de Amazon y la apertura por parte de Shopify de líneas de pago exclusivas para agentes muestran que el sector está siendo arrastrado en dos direcciones opuestas, y el enfoque que se estandarice dará forma a la arquitectura de la web. Para el usuario promedio, el panorama tiene dos caras: mientras los agentes facilitan las tareas cotidianas, cabe la posibilidad de que la atención al cliente y los canales de soporte se vuelvan más difíciles para las personas. El resultado de la apelación y la postura que adopten las grandes plataformas dejan por ahora sin respuesta la pregunta de para quién se diseñará internet en adelante.
Término: agente
Un agente de inteligencia artificial es un software que, en lugar de generar una sola respuesta, invoca herramientas y ejecuta tareas de varios pasos para alcanzar un objetivo.