La digitalización de los automóviles está aumentando los casos de vehículos inmovilizados por fallos en los sistemas electrónicos. Según datos de The Automobile Association, este tipo de incidentes se ha duplicado en los últimos 6 años y los problemas relacionados con las unidades de control electrónico se han situado entre las 5 causas más comunes de las llamadas de asistencia. El año pasado se registraron más de 36 mil casos de vehículos inmovilizados relacionados con estos sistemas.
Las averías del Módulo de Control de la Carrocería (BCM) pueden afectar tanto a funciones como las cerraduras de las puertas y la iluminación como al arranque del vehículo. Las llamadas de asistencia relacionadas con el BCM aumentaron de 18 mil 295 en el periodo 2019-2020 a 36 mil 448 en los últimos 12 meses.
Por qué es importante
Las cifras muestran que la infraestructura electrónica de los automóviles ya no está relacionada únicamente con el confort y la facilidad de uso, sino que también puede afectar directamente a las funciones básicas del vehículo. Por ello, el tema es importante tanto para los conductores que se ven obligados a solicitar asistencia en caso de avería como para quienes siguen la naturaleza de las averías a las que se enfrentan los servicios de asistencia en carretera. La conexión entre sistemas como las cerraduras de las puertas y la iluminación y el funcionamiento del motor demuestra que un problema en un solo módulo puede tener consecuencias diferentes. Los datos también plantean la cuestión de cómo ha cambiado el peso de las averías vinculadas a las unidades de control electrónico dentro del total de las llamadas de asistencia; sin embargo, la información disponible no explica las razones de este aumento ni en qué vehículos se observa con mayor frecuencia.