John explica que, para crear varias líneas de plegado curvas en una lámina de aluminio, se pueden utilizar herramientas manuales y paciencia en lugar de máquinas especiales, y que el método consiste en practicar numerosos pequeños agujeros a lo largo de cada línea. Con una planificación adecuada, este método también permite fabricar formas complejas. John quería producir una cubierta curva que se adaptara a las líneas aerodinámicas del Belly Tank Lakester; como la pieza no tenía ninguna línea recta, todas las líneas de plegado eran curvas. La fila de agujeros debilita el metal, actúa como una marca de corte y permite doblar la lámina de forma controlada. Un intento de abrir un canal poco profundo en el metal terminó provocando el agrietamiento del aluminio; las secciones entre los agujeros se doblaron de manera más uniforme. Quedan pequeños agujeros en los pliegues, pero no se perciben a menos que se observen de cerca; el pulido mejora el aspecto. El proceso se muestra en el vídeo; el resultado puede verse en el minuto 7:55.
Por qué es importante
Este enfoque demuestra que quienes desean fabricar piezas metálicas curvas pueden superar la dificultad de no tener acceso a una máquina especial mediante herramientas manuales y una planificación cuidadosa. El método tiene una aplicación práctica especialmente en piezas que deben adaptarse a formas aerodinámicas, en las que no se pueden utilizar líneas de plegado rectas. Sin embargo, como los agujeros que permiten el doblado controlado dejan marcas en la superficie, el resultado debe evaluarse no solo por el éxito del conformado, sino también por las expectativas respecto al acabado final. El hecho de que el intento de abrir un canal poco profundo terminara en un agrietamiento también demuestra que no todos los métodos de trabajo del metal producen el mismo comportamiento del material. La cuestión que queda abierta es hasta qué punto puede aplicarse esta técnica en láminas que requieran una mayor precisión superficial o que tengan distintos espesores.