Según FICO, la puntuación crediticia de la generación Z aumentó 17 puntos desde 2019. El incremento de este grupo, que FICO define como las personas de entre 18 y 29 años, superó el aumento de 4 puntos registrado entre los boomers y la Generación Silenciosa. En Estados Unidos, la puntuación crediticia mediana se mantuvo estable en 744.
FICO señaló que el hecho de que no hayan cambiado las tasas de los pagos crediticios no significa que los consumidores no estén sufriendo presión financiera. Mientras los pagos de la vivienda y los vehículos aumentaron más rápido que la inflación, los saldos de las tarjetas bancarias y de los créditos personales siguieron al alza. Según una investigación de Fidelity, las contribuciones de la generación Z a sus cuentas individuales de jubilación aumentaron 65% en un año; los datos de Bank of America y Harris Poll también muestran que esta generación redujo sus gastos sociales.
Por qué es importante
Los datos muestran que la mejora de la puntuación crediticia no puede interpretarse como una señal de que la generación Z se ha aliviado económicamente. Esta distinción es importante tanto para los prestamistas como para los jóvenes consumidores que deben hacer frente a pagos de vivienda, vehículos y créditos personales, porque el aumento de la puntuación no refleja por sí solo la presión generada por los costos del endeudamiento y los gastos recurrentes. El aumento de las contribuciones a las cuentas de jubilación y la reducción de los gastos sociales sugieren que la generación está orientándose, por un lado, hacia el ahorro a largo plazo y, por otro, ajustando su presupuesto diario. La pregunta abierta es hasta qué punto podrán mantenerse las puntuaciones crediticias al alza frente al incremento de los saldos y al impacto de la inflación en los pagos esenciales.