Aunque la impresión 3D basada en resina ofrece una alta resolución, las impresoras comerciales de micro-SLA y de polimerización de dos fotones no son accesibles para los hackers. [Diffraction Limited] desarrolló una impresora a escala micrométrica utilizando su micromanipulador anterior y un láser conectado a una fibra. Un láser de 405 nm que atraviesa una fibra óptica situada frente a una plataforma recubierta de resina cura la resina en forma de un cono estrecho delante del extremo de la fibra; gracias a un núcleo de tres micras, las capas se separan limpiamente y se puede utilizar un laminador estándar. En las primeras pruebas, la excesiva penetración de la luz UV en la resina limitó la resolución. El tinte de curcumina derivado de la cúrcuma solucionó este problema. El sistema produjo Benchy de 150 µm de longitud, un conejo de Stanford más pequeño que un cabello humano y otras piezas microscópicas; los objetos emiten una ligera fluorescencia bajo luz UV. El texto también menciona el necroprinting y el Benchy más pequeño del mundo.
Por qué es importante
Este trabajo abre la puerta a probar la impresión de resina a escala micrométrica mediante una configuración diferente, en lugar de limitarla al ámbito asociado únicamente con los sistemas comerciales de micro-SLA y de polimerización de dos fotones. El rasgo distintivo del diseño es que utiliza la luz láser en el extremo de la fibra para reducir el área de impresión y mantiene el proceso de fabricación compatible con un laminador estándar. La adición del tinte de curcumina aporta una solución material directa al problema de resolución causado por la excesiva penetración de la luz UV en la resina. Aunque las piezas producidas demuestran que el método puede funcionar a escala microscópica, el problema de transmisión de la luz observado en las primeras pruebas también revela que la calidad de impresión depende de la composición de la resina. La ligera fluorescencia observada bajo luz UV queda como un efecto secundario visual del proceso.