Investigadores de Cornell han desarrollado un método que facilita el reciclaje de las baterías de litio. En el proceso denominado DEER, las capas interfaciales pasivas entre el electrodo y el electrolito que se forman con el tiempo se eliminan electroquímicamente mediante el disolvente 1,3-dimethyl-2-imidazolidinone (DMI). Las baterías renovadas alcanzan el 95 % de su capacidad original y reducen el coste del reciclaje en más de la mitad.
Por qué es importante
Este resultado permite evaluar conjuntamente en el reciclaje de baterías de litio no solo la recuperación del material, sino también el rendimiento de la celda renovada y la carga económica del proceso. Llevar la capacidad a un nivel cercano al original es importante para el objetivo de preservar el valor de uso de las baterías obtenidas después del reciclaje. La notable reducción de los costes ofrece, además del éxito técnico, un criterio económico para valorar la viabilidad del método. Sin embargo, la información proporcionada no explica cómo responderá el proceso DEER en distintos tipos de baterías, en instalaciones a gran escala o en condiciones de uso prolongado; por ello, el alcance del método y sus límites en la práctica siguen sin estar claros.