En la investigación reabierta sobre la muerte del agente del MİT Kaşif Kozinoğlu, ocurrida el 12 de noviembre de 2011 en la prisión de Silivri, se decidió someter la serie “Kurtlar Vadisi Pusu” a un análisis pericial. La Fiscalía anunció que se investigarán las acusaciones de que el personaje “Kazım Kaşifoğlu” fue presentado como un traidor a la patria y asesinado, así como la aparición de vehículos con matrícula “FG” y la posible existencia en la serie de propaganda favorable a FETÖ, mensajes encubiertos, instrucciones o directrices.
Tras sufrir una indisposición, Kozinoğlu fue trasladado al Hospital Estatal de Silivri, donde se constató que había fallecido al llegar. Después de examinar las grabaciones de las cámaras, los documentos médicos y las declaraciones, la investigación fue archivada el 10 de abril de 2012. El Juzgado de Paz de lo Penal de Silivri revocó la decisión el 26 de agosto de 2026; se decretó el secreto de las actuaciones y se creó un equipo especial. Se iniciaron diligencias contra 11 sospechosos que trabajaban en la prisión; 10 fueron detenidos y se indicó que 1, residente en el extranjero, era un prófugo de FETÖ. De los sospechosos, 1 quedó en prisión preventiva y 9 fueron puestos en libertad. Además, un reportero, un camarógrafo y 7 trabajadores sanitarios fueron detenidos y trasladados a dependencias judiciales.
Por qué es importante
La reapertura del expediente muestra que el alcance de la investigación se ha ampliado de forma significativa tras la decisión previa de no iniciar acciones penales, adoptada a partir de grabaciones de cámaras, documentos médicos y declaraciones. El examen pericial de la serie implica que las autoridades judiciales investigarán no solo las circunstancias de la muerte en prisión, sino también si puede establecerse una conexión con el caso a través de personajes ficticios, matrículas y posibles mensajes encubiertos. La inclusión en el proceso de periodistas y trabajadores sanitarios, además de funcionarios de prisiones, revela que el examen se ha extendido a distintos puntos de contacto anteriores y posteriores a la muerte. No obstante, las detenciones y las prisiones preventivas no significan por sí solas que las acusaciones hayan sido confirmadas. La principal pregunta que sigue abierta es si puede encontrarse un vínculo concreto y jurídicamente utilizable entre los elementos de la serie y la muerte de Kozinoğlu.