El pionero de la inteligencia artificial Ray Kurzweil se unió a Subsense, una empresa cuyo objetivo es conectar el cerebro con computadoras mediante nanopartículas cargadas eléctricamente administradas a través de un aerosol nasal. La startup, con sede en Silicon Valley, desarrolla una interfaz cerebro-computadora que no requiere cirugía como alternativa a Neuralink. Las partículas, que llegan al cerebro a través del nervio olfativo, se instalan cerca de las neuronas con el objetivo de leer y estimular la actividad neuronal mediante los campos magnéticos de un dispositivo externo colocado en la cabeza. Kurzweil, investigador principal de inteligencia artificial en Google desde 2012, había planteado en su teoría de 2005 que la inteligencia artificial alcanzaría la inteligencia humana en 2029 y podría fusionarse con los seres humanos en 2045. Subsense recaudó 27 millones de dólares y realizó experimentos con ratones; todavía faltan años para que comiencen las pruebas en humanos. Los primeros objetivos son el Parkinson y la ALS. Mientras China acelera sus estudios sobre BBA, Neuralink también ha mostrado diversos usos; más de 10 mil personas se postularon para las pruebas.
Por qué es importante
La búsqueda de una interfaz que no requiera cirugía podría llevar las tecnologías cerebro-computadora en una dirección diferente para las personas que no están dispuestas a someterse a una operación o no tienen acceso a esa opción. Los primeros objetivos establecidos para el Parkinson y la ALS muestran que el trabajo está directamente relacionado con ámbitos como el tratamiento de enfermedades neurológicas y el apoyo a la capacidad de comunicación. No obstante, la etapa actual no es suficiente para afirmar que el método funciona de forma segura y eficaz en el cerebro humano; sigue sin estar claro cuándo se producirá la transición de los experimentos con ratones a las pruebas en humanos. El enfoque de Subsense, junto con la aceleración de los estudios sobre interfaces cerebro-computadora en China y los esfuerzos de Neuralink por ampliar sus ámbitos de uso, apunta a que los métodos no quirúrgicos también han entrado en el terreno de la competencia del sector.