Según el columnista de Haaretz Zvi Barel, el acuerdo entre YPG y la administración del presidente sirio Ahmed al-Shara aceleró el proceso de una “Siria unida”, respaldado por Washington y Turquía. Este acontecimiento debilitó considerablemente la estrategia de Israel para mantener dividida Siria mediante el uso de YPG y elementos drusos contra Damasco, Teherán y Ankara.
Barel señaló que la política de Estados Unidos hacia los kurdos en Siria se ha vuelto clara y que Tom Barrack ejerció una intensa presión sobre YPG para alcanzar el acuerdo. Se indicó que, con la marginación de YPG, las opciones estratégicas de Israel sobre el terreno quedaron limitadas en gran medida a algunos grupos drusos de la provincia de Sweida.
Por qué es importante
El impacto del acuerdo no parece limitarse a la relación entre los dos actores sobre el terreno; también tiene consecuencias para el objetivo de una Siria unida respaldado por Washington y Turquía. El retroceso del papel de YPG sobre el terreno significa que se reducen las herramientas que Israel puede utilizar contra Damasco, Teherán y Ankara. La clarificación de la política estadounidense y la presión ejercida por Tom Barrack muestran que el acuerdo no se desarrolló al margen de la postura de los actores externos. Por ello, que las opciones de Israel queden limitadas a algunos grupos drusos de la provincia de Sweida indica que su área de influencia en la región se ha trasladado a un terreno más estrecho. Sin embargo, sigue sin estar claro hasta qué punto podrán utilizarse estos grupos y cómo se configurarán sus relaciones con la administración de Damasco.
Antecedentes
Siria no es un nombre nuevo en el archivo de FikirPilot: en los últimos 90 días hemos publicado 7 noticias en las que aparece este nombre; la más reciente está fechada el 31 de agosto de 2026.