La inteligencia artificial puede generar texto, imágenes y código, responder preguntas complejas y cambiar de una tarea a otra. Se espera que la AGI, considerada la siguiente etapa de este desarrollo, aprenda y razone en distintos campos y resuelva problemas nuevos; sin embargo, todavía no existe un sistema de ese tipo. Investigadores de Google y DeepMind fundaron el Instituto DeepMind (DMI), en el que también participa Demis Hassabis, para abrir a debate los efectos de la AGI en la economía, la vida laboral, las políticas públicas y la vida cotidiana. Entre las propuestas figuran someter los nuevos modelos a pruebas independientes y confidenciales durante 30 días antes de su lanzamiento al mercado, hacer obligatorias las evaluaciones en el futuro y ralentizar de forma coordinada el ritmo de desarrollo si aumentan los riesgos. Se señaló que estas ideas no constituyen la política oficial de Google.
Por qué es importante
El centro del debate es que los avances en la capacidad de la inteligencia artificial han dejado de ser una cuestión meramente técnica y han pasado a centrarse en las consecuencias que podrían tener sobre la organización del trabajo, las decisiones públicas y la vida cotidiana. La propuesta de realizar pruebas independientes y confidenciales plantea la necesidad de una supervisión que vaya más allá de las declaraciones de los propios desarrolladores a la hora de evaluar nuevos modelos. La idea de ralentizar conjuntamente el ritmo de desarrollo cuando aumenten los riesgos, por su parte, deja abierta la cuestión de cómo garantizar una acción coordinada entre empresas e investigadores. El hecho de que las propuestas no constituyan la política oficial de Google demuestra que se trata de un marco abierto al debate, no de normas ya aplicadas.
Antecedentes
Google no es un nombre nuevo en el archivo de FikirPilot: en los últimos 90 días hemos publicado 39 noticias en las que aparece este nombre; la más reciente está fechada el 17 de septiembre de 2026.