El presidente de FIFA, Gianni Infantino, dejó sin respuesta las preguntas sobre si dimitiría tras la cancelación del plan de 20 mil millones de dólares para la venta de los ingresos de la Copa del Mundo o si se presentaría como candidato a un 4.º mandato el año próximo. Infantino, que presenció junto al presidente de la Federación Polaca de Fútbol, Cezary Kulesza, el partido inaugural del Mundial Femenino Sub-20 entre Polonia y Argentina, dijo que hoy no era el momento adecuado para hablar sobre su futuro.
El plan se vino abajo tras la resistencia de las federaciones miembro y de los dirigentes de FIFA, mientras que los países europeos renunciaron a la amenaza de boicot con la garantía de que la iniciativa no volvería a plantearse. Sin embargo, continúan las impugnaciones legales contra la propuesta inicial. FIFA acusó a UEFA de llevar a cabo una campaña de difamación en su contra.
El proyecto, dado a conocer por The Times en julio, contemplaba otorgar el 20% de la filial encargada de gestionar los derechos audiovisuales y comerciales a inversores liderados por un fondo con sede en Nueva York fundado por Joshua Kushner, así como pagar 20 millones de dólares a cada una de las 211 federaciones de FIFA. Infantino abandonó la iniciativa en un plazo de 4 días.
Por qué es importante
La retirada del plan abrió el debate no solo sobre cómo se gestionarán los derechos comerciales de FIFA, sino también sobre el equilibrio en la toma de decisiones dentro de la organización. La reacción de las federaciones miembro y de los países europeos demostró que la dirección de FIFA no puede actuar en proyectos de ingresos a gran escala basándose únicamente en razones financieras; la retirada de la amenaza de boicot indica, por su parte, que la crisis se ha calmado por ahora. No obstante, el hecho de que continúen las impugnaciones legales y de que FIFA acuse a UEFA demuestra que la tensión entre las organizaciones no ha llegado a su fin. La cuestión fundamental que sigue abierta es cómo afectará este acontecimiento a la posición de Infantino al frente de FIFA y a la incertidumbre sobre su candidatura para el próximo mandato; las declaraciones actuales no ofrecen ninguna indicación al respecto.