Aran Murphy, de 19 años, apareció por primera vez en solitario en la alfombra roja durante la proyección de la serie de HBO Youth, celebrada el viernes en Londres. En la serie interpreta al hijo de Sharon Horgan, quien encarna a una mujer divorciada de 50 años que lidia con las citas, la vida familiar y el cuidado de sus padres, que están envejeciendo.
Los usuarios de las redes sociales que vieron las fotografías y los vídeos de las entrevistas escribieron que Aran se parecía a su padre, el ganador de un Oscar Cillian Murphy, no solo por su aspecto, sino también por su voz, sus expresiones y sus gestos. La entrevista compartida por Jodie McCallum en TikTok superó los 4 millones de visualizaciones. Aran afirmó que, aunque se considera «vergonzosa» a la generación Y, su propia generación también hace cosas similares al menos en la misma medida.
Durante la gira de prensa de Oppenheimer, Cillian Murphy había calificado el sistema promocional de Hollywood de «modelo roto». Murphy, casado con Yvonne McGuinness desde 2004, tiene además de Aran otro hijo llamado Malachy, de 20 años. En 2023, Murphy describió a sus hijos como «chicos realmente buenos». Aran participará en War, junto a Sienna Miller y Dominic West; la serie se estrenará el 1 de octubre en HBO.
Por qué es importante
El hecho de que el interés por Aran Murphy se alimente en gran medida no de su actuación, sino de las similitudes físicas y de comportamiento que se establecen con su padre, demuestra que, por ahora, el joven actor es valorado a través de su vínculo familiar. Que el vídeo de la entrevista haya superado los 4 millones de visualizaciones pone de manifiesto el poder de la alfombra roja y de los contenidos breves en redes sociales para dar a conocer a un nuevo actor entre un público amplio, al tiempo que crea un marcado contraste con el modelo promocional de Hollywood criticado por Cillian Murphy. Esta visibilidad interesa tanto a los espectadores de Youth como al público que seguirá el papel de Aran en War; sin embargo, la conversación pública sigue centrándose más en el parecido que en su actuación en las producciones. La pregunta que queda abierta es si la identidad interpretativa propia de Aran será evaluada al margen de las comparaciones familiares.