Según Counterpoint Research, los envíos de gafas de inteligencia artificial aumentaron un 263 % en la primera mitad de 2026 frente al mismo periodo del año pasado. Mientras que los modelos sin pantalla, centrados en la cámara y el audio, representaron el 96 % de las ventas, Meta obtuvo una cuota del 94 % en este segmento. Las gafas de realidad aumentada con pantalla también crecieron un 449 % interanual; sin embargo, son más caras, pesadas y difíciles de fabricar.
Por qué es importante
Los datos muestran que el crecimiento de las gafas de inteligencia artificial todavía no se distribuye por igual entre todos los tipos de productos. El claro predominio de los modelos sin pantalla, centrados en la cámara y el audio, revela que los usuarios se encuentran en esta categoría con productos de hardware más sencillo y que el mercado está concentrado en gran medida en manos de una sola empresa. La mayor tasa de crecimiento de las gafas de realidad aumentada con pantalla sugiere que este ámbito despierta interés, pero también que los costes, el peso y las dificultades de producción constituyen un límite para su expansión. Este panorama plantea en primer plano la cuestión de en qué segmento se concentran las opciones para los consumidores, al tiempo que deja abierta, desde la perspectiva de los fabricantes, la pregunta de si los modelos con pantalla podrán cambiar la distribución del mercado sin superar estos obstáculos.