En Arizona, Brittany Cardinal fue atacada por un coyote el domingo por la tarde mientras volaba una cometa con su hija de 4 años en la localidad de Surprise, a unos 50 km al noroeste de Phoenix. El coyote comenzó mordiendo a la niña. Aunque Cardinal tomó a su hija en brazos, gritó e intentó golpear al animal con su sandalia, no pudo detener el ataque. El animal se abalanzó sobre la mujer y le provocó cortes profundos y heridas punzantes en el rostro. Cardinal afirmó que durante el ataque no sintió dolor, sino presión, y que no dudó en proteger a su hija. La madre y la niña lograron escapar y encontrar ayuda. Las autoridades de Caza y Pesca de Arizona señalaron que desconocen la causa del ataque. Tras el incidente, varios coyotes de la zona fueron capturados para someterlos a pruebas de rabia; todavía no se sabe si los resultados son positivos. El funcionario Alex Flickinger afirmó que Cardinal reaccionó correctamente y recomendó hacer frente al animal gritando, haciendo ruidos fuertes o lanzando piedras.
Por qué es importante
La principal dimensión del incidente desde el punto de vista de la seguridad pública es que todavía no se ha podido explicar la causa del comportamiento del animal salvaje y que se está investigando la posibilidad de que los animales de la zona tengan rabia. Esta incertidumbre no solo afecta a la familia atacada, sino también a las personas que utilizan los espacios abiertos de los alrededores de Surprise. Hasta que se conozcan los resultados de las pruebas, no es posible evaluar con certeza el origen del riesgo ni cómo podría prevenirse una situación similar. Los métodos de defensa recomendados por las autoridades, como hacer ruidos fuertes, gritar y lanzar piedras, constituyen las pautas actuales sobre cómo deben actuar las personas en este tipo de encuentros. Sin embargo, siguen sin respuesta las preguntas sobre por qué ocurrió el ataque y cuáles serán los resultados de las investigaciones.