El jurado del caso por el asesinato del rapero estadounidense Tupac Shakur en Las Vegas el 7 de septiembre de 1996 declaró culpable a Duane Keith Davis, exlíder de una banda de 63 años conocido como “Keffe D”, de asesinato en primer grado con un arma mortal. Se espera que la sentencia de Davis se anuncie el 13 de octubre y que reciba cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Shakur recibió cuatro disparos cuando abrieron fuego desde un Cadillac blanco contra el vehículo en el que viajaba con el productor Marion “Suge” Knight, y murió seis días después. Shakur tenía 25 años cuando fue asesinado; la fiscalía señaló que el ataque ocurrió tras una pelea en el MGM Grand. La fiscalía sostuvo que Davis era una de las cuatro personas que viajaban en el vehículo utilizado en el ataque y que había proporcionado el arma. Davis fue detenido en septiembre de 2023. La acusación se basó en sus entrevistas y en declaraciones de sus memorias, publicadas en 2019. Aunque la defensa afirmó que esas declaraciones eran ficción, el jurado declaró culpable a Davis. Davis anunció que apelará.
Por qué es importante
La decisión demuestra que un caso de asesinato cometido en 1996 y sin resolver durante mucho tiempo llegó años después a una conclusión judicial a partir de las propias declaraciones del acusado y de las expresiones contenidas en sus memorias. En este sentido, el caso no se limita a la muerte de un artista conocido por el público, sino que también pone en primer plano la cuestión de cómo se evalúan las declaraciones del pasado en los procesos penales. La objeción de la defensa de que esas declaraciones eran ficción muestra que las pruebas en las que se basó la decisión del jurado podrían seguir siendo debatidas en las próximas etapas legales. La apelación de Davis deja abierto el proceso de confirmación definitiva de la sentencia vigente, mientras que el anuncio de la condena aclarará aún más las consecuencias jurídicas del caso.