Las novedades de cámara de los modelos Apple iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max se centran más en el control de la toma que en la resolución. La apertura variable de la cámara principal se adapta físicamente a distintas condiciones de luz; las láminas cortadas con láser hacen más fluidas las transiciones entre aperturas. El sistema, capaz de ajustar la luz en la exposición automática sin cambiar la velocidad de obturación, puede ayudar a reducir el desenfoque y el ruido de imagen en sujetos en movimiento con poca luz. En el modo Pro se pueden seleccionar f/1.48, f/1.8, f/2.8 y f/4.0. La apertura amplia desenfoca el fondo en los retratos, mientras que f/4.0 mantiene enfocada una zona más amplia. El seguimiento permanente del sujeto, un nuevo sensor, unos Estilos Fotográficos renovados y el modo «Referencia» también se incorporan al paquete. Sin embargo, se señala que el efecto podría ser limitado en sensores pequeños.
Por qué es importante
Este enfoque prioriza la gestión de la fotografía según las condiciones del momento de la toma, en lugar de la búsqueda de una mayor resolución. Su objetivo es ofrecer al usuario, especialmente en escenas con retratos, poca luz y movimiento, una elección más directa entre la profundidad de campo y la exposición. El seguimiento permanente del sujeto, los Estilos Fotográficos y el modo Referencia crean una estructura que no limita el control únicamente a los ajustes de apertura, sino que aborda conjuntamente el proceso de captura y edición. No obstante, sigue sin estar claro hasta qué punto se percibirá en la práctica la diferencia que proporcione la apertura variable debido a las limitaciones de los sensores pequeños; el aumento de las opciones técnicas no necesariamente implica una mejora de imagen del mismo nivel en todas las condiciones.