[GreatScott!] examinó su aire acondicionado, cuyo rendimiento disminuía al bajar la temperatura del aire. Construyó un circuito que engañaba al sensor de temperatura del intercambiador de calor exterior mediante un pequeño calentador, cambió el sistema de control a un modo de funcionamiento diferente y logró que el dispositivo volviera a producir aire frío.
Al tratarse de un dispositivo nuevo, se consideró que el problema podía deberse más a una humedad interior muy elevada o a que el condensador exterior necesitara determinados intervalos de temperatura y presión que a una avería. Sin embargo, retiró el montaje que había instalado para evitar posibles daños.
Por qué es importante
El experimento muestra que el hecho de que un aire acondicionado no funcione a bajas temperaturas puede estar relacionado no solo con su capacidad física, sino también con la forma en que el sistema de control interpreta los datos procedentes de los sensores. Esta distinción indica que los problemas de rendimiento observados en dispositivos similares deben analizarse junto con las condiciones de funcionamiento y la lógica de protección antes de considerarlos averías. Sin embargo, engañar al sensor puede hacer que el dispositivo funcione fuera de los intervalos de temperatura y presión previstos por el fabricante, por lo que no puede considerarse una solución permanente. Aunque el desarrollo resulta especialmente relevante para los creadores que intentan modificar dispositivos, sigue abierta la cuestión de si el factor determinante es la elevada humedad o las condiciones del condensador exterior.