EE. UU. intensifica la competencia con China en modelos de código abierto
El Subcomité de Comercio, Manufactura y Comercio de la Cámara de Representantes de EE. UU. aprobó el proyecto de ley H.R. 10152, cuyo objetivo es arrebatar a China el liderazgo mundial en el ámbito de la inteligencia artificial de código abierto, y lo remitió al comité principal. La propuesta, denominada Ley de Liderazgo en Inteligencia Artificial de Código Abierto (Open-Source AI Leadership Act), busca ampliar el uso de modelos de pesos abiertos (open-weight) de origen estadounidense e informar a la opinión pública sobre los riesgos asociados al uso de sus competidores chinos.
Los modelos chinos duplicaron en descargas a sus competidores estadounidenses
Mientras que los principales sistemas estadounidenses, como GPT de OpenAI y Claude de Anthropic, siguen siendo de código cerrado, las empresas tecnológicas con sede en China han alcanzado una posición sólida en el mercado mediante la publicación de modelos de pesos abiertos. Los últimos datos revelan que los modelos de código abierto producidos en China se descargaron más de 328 millones de veces en todo el mundo en un mes. Esta cifra supera en más del doble el total de descargas de sus equivalentes estadounidenses.
Responsabilidad de informar y coordinar durante 18 meses para el Departamento de Comercio
El proyecto de ley H.R. 10152 aprobado prevé la creación de un punto de contacto centralizado dentro del Departamento de Comercio de EE. UU. El Departamento identificará los obstáculos al uso de los modelos estadounidenses de código abierto y desarrollará alianzas con empresas nacionales, organismos públicos y países aliados. Durante los 18 meses posteriores a la entrada en vigor de la ley, el Departamento informará sobre las prácticas de censura en los modelos de origen chino, las vulnerabilidades de las cadenas de suministro y los riesgos de seguridad.
Esta creciente divergencia en el ámbito tecnológico se considera una extensión de las iniciativas estratégicas emprendidas por Estados Unidos a escala global. El Gobierno de Washington había iniciado un proceso de polarización en la diplomacia de la inteligencia artificial con el objetivo de influir en las decisiones tecnológicas de otros países; para ello, había enviado cartas a 35 países y ejercido presión para que se mantuvieran alejados de las tecnologías con sede en Pekín.
Un enfoque que prioriza la seguridad sin imponer restricciones al mercado
El proyecto de ley señala específicamente que sus disposiciones no otorgan autoridad para prohibir, limitar o bloquear directamente los modelos de inteligencia artificial de código abierto disponibles en el mercado comercial. El proyecto tiene como objetivo eliminar los obstáculos regulatorios y apoyar a los desarrolladores con sede en Estados Unidos, al tiempo que prevé vigilar como riesgo para la seguridad los modelos bajo el control de países extranjeros adversarios.