Ryan Gosling vuelve a reunir a su grupo de rock tras 17 años de ausencia. Dead Man’s Bones regresa. El actor canadiense de 45 años fundó el grupo de temática de monstruos en 2007 con su amigo Zach Shields; el dúo lanzó su primer álbum en 2009, grabado con el coro infantil del Conservatorio de Música de Silverlake. Gosling había obtenido su primera nominación al Oscar dos años antes de la fundación del grupo con Half Nelson.
El dúo actuó junto por última vez en 2010. El jueves (22 de octubre), ambos subieron a la página de Instagram del grupo un vídeo en el que anunciaban que el 27 de octubre se publicará una nueva canción. En el vídeo, compartido de forma conjunta con la esposa de Gosling, Eva Mendes, un hombre dice: «Los huesos del hombre muerto deben esperar a resucitar». Mendes, de 52 años, compartió el vídeo en su propia cuenta con el comentario: «Cumplió la promesa que me hizo».
Gosling había lanzado su primer álbum en solitario en 2000. Había conocido a Shields en 2005. En aquella época, Gosling salía con Rachel McAdams y Shields, con la hermana de la actriz. El amor de ambos por la atracción de la Mansión Embrujada de Disneyland inspiró al grupo, y el dúo, que aprendió a tocar todos los instrumentos por sí mismo para el álbum, lo promocionó con conciertos en iglesias y sinagogas y, después, en cabarés.
La canción de Barbie también fue nominada. En 2023, Gosling había dicho sobre la posibilidad de una reunión: «Nunca digo nunca»; la canción de Barbie I’m Just Ken había sido nominada al Oscar.
Por qué es importante
El regreso de Ryan Gosling a la música coincide con uno de los períodos más visibles de su carrera gracias a Barbie; que una estrella que fue nominada al Oscar con I’m Just Ken reviva su antiguo grupo significa que Dead Man’s Bones se presentará ante un público mucho más amplio que el de 2009. Si el grupo, un proyecto paralelo poco convencional que promocionó su primer álbum en iglesias, sinagogas y cabarés, conservará o no esa identidad quedará claro según la escala con la que se presente la nueva canción. Que las palabras de Gosling de 2023, en las que no descartaba una reunión, se hagan realidad dos años después hace pensar que la decisión no es un gesto improvisado, sino un plan que llevaba tiempo en espera. Dado que el anuncio se limita a una sola canción, no está claro si esto derivará en un nuevo álbum o en el primer concierto conjunto desde 2010. La respuesta a esa pregunta mostrará si el regreso es un trabajo nostálgico de una sola vez o una reunión permanente.