La Comisión de Protección de Datos de Irlanda (DPC) impuso a Google una multa total de 403 millones de euros por el tratamiento de los datos de ubicación de los usuarios. La decisión, fechada el 21 de septiembre de 2026, abarca las prácticas llevadas a cabo entre el 25 de mayo de 2018 y el 4 de febrero de 2020. La investigación examinó los ajustes Actividad en la Web y en Aplicaciones, Historial de ubicaciones y Precisión de la ubicación. La DPC determinó que los usuarios no habían sido informados suficientemente sobre el uso de sus datos ni sobre la base jurídica, y que los plazos de conservación tampoco cumplían con el GDPR.
Por qué es importante
La cuestión central del expediente no es tanto la recopilación técnica de la información de ubicación como la forma en que este tratamiento se explicó a los usuarios y la base jurídica en la que se sustentó. En este sentido, la decisión pone de relieve hasta qué punto los usuarios podían comprender el papel de ajustes como Actividad en la Web y en Aplicaciones, Historial de ubicaciones y Precisión de la ubicación en el uso de los datos. La conclusión relativa a los plazos de conservación muestra que la retención de los datos también se considera una obligación independiente en el marco del GDPR. El hecho de que la decisión se limite a las prácticas de un periodo concreto del pasado traslada la cuestión pendiente a qué hizo Google, a la luz de estas evaluaciones, en sus métodos de información y sus procesos de conservación de datos; el texto no contiene información al respecto.
Antecedentes
Google no es un nombre nuevo en el archivo de FikirPilot: en los últimos 90 días hemos publicado 60 noticias en las que aparece este nombre; la más reciente está fechada el 26 de septiembre de 2026.