Apple presentó anoche, en el primer lanzamiento bajo el liderazgo del nuevo CEO John Ternus, el iPhone 18 Pro y el iPhone 18 Pro Max, que conservan el diseño anterior, pero incorporan mejoras técnicas. Aunque Apple no anunció la capacidad durante el lanzamiento, las etiquetas energéticas publicadas en las páginas del Reino Unido y Europa de acuerdo con la normativa de la UE revelaron los valores. El iPhone 18 Pro con ranura para SIM física alcanzó los 4.056 mAh, un aumento del 1,7 % frente a la batería de 3.988 mAh del iPhone 17 Pro; la autonomía de vídeo aumentó un 10 %, de 30 a 33 horas. Por su parte, el iPhone 18 Pro Max con ranura para SIM pasó de 4.823 mAh a 5.391 mAh, un aumento del 11,7 %; la autonomía de vídeo aumentó un 14 %, de 35 a 40 horas. En una medición de uso real que incluye mensajería, fotos, juegos e internet, el iPhone 18 Pro ofrece 24 horas de autonomía y el iPhone 18 Pro Max, 30 horas.
Por qué es importante
Estos datos muestran que la capacidad de la batería que Apple no anunció durante el lanzamiento se volvió accesible para los usuarios y los compradores que realizan comparaciones gracias a las normas europeas sobre etiquetado energético. El hecho de que la mejora no sea de la misma magnitud en los dos modelos Pro revela que el aumento de batería difiere dentro de la nueva familia de productos. Por ello, fijarse únicamente en la capacidad no es suficiente para evaluar la experiencia de uso; deben considerarse conjuntamente la autonomía en reproducción de vídeo y la medición que incluye el uso de mensajería, fotos, juegos e internet. La cuestión que queda abierta es hasta qué punto variarán estas mediciones según los distintos hábitos de uso y si los modelos distintos de las versiones con ranura para SIM física tendrán los mismos valores de batería.