La impresora térmica de la calculadora Sears 12 duplicaba la resolución al mover lateralmente los elementos calefactores del cabezal de impresión. Este método reducía los costes al disminuir la necesidad de utilizar más elementos y circuitos de control. El dispositivo, que utilizaba el chip Mitsubishi M58671, ofrecía una solución más económica en comparación con la TI-5015, aunque durante un uso prolongado podían aparecer ligeras fluctuaciones en las impresiones debido a un desfase en la temporización.
Por qué es importante
Este ejemplo demuestra que mejorar la calidad de impresión no siempre implica añadir más hardware. Aprovechar el movimiento del cabezal de impresión revela que en las calculadoras de la década de 1970 podía establecerse un equilibrio diferente entre coste y resolución. Este enfoque muestra, especialmente en comparación con las soluciones que realizaban una función similar mediante más elementos y circuitos de control, que las decisiones de diseño no estaban determinadas únicamente por el rendimiento técnico, sino también por los costes de producción. Sin embargo, el desfase en la temporización que aparecía durante un uso prolongado indica que, al elegir una configuración de menor coste y más sencilla, podía sacrificarse la consistencia de la impresión. Así, la Sears 12 ofrece un ejemplo concreto de las limitaciones de uso que acompañaban al diseño económico en los productos electrónicos de la época.