La administración Trump deportó al provocador de extrema derecha Milo Yiannopoulos al Reino Unido menos de un día después de su detención en Nueva Orleans. El Departamento de Seguridad Nacional anunció que ICE envió a Yiannopoulos a su país el 28 de agosto. Según el Departamento, un juez de inmigración emitió una orden definitiva de deportación el 22 de julio después de que no se presentara a su audiencia migratoria.
Yiannopoulos, conocido durante el primer mandato de Trump por su labor como editor de Breitbart y por sus discursos en campus universitarios, había sido detenido el jueves en el Aeropuerto Internacional Louis Armstrong de Nueva Orleans. The Independent no pudo localizarlo para solicitarle una respuesta.
Laura Loomer, una de las asesoras influyentes no oficiales de la administración Trump, afirmó que la detención se debió “al 100 %” a una denuncia presentada por ella. Loomer alegó que Yiannopoulos había realizado publicaciones amenazantes y que se había quedado ilegalmente en el país tras exceder la vigencia de su visado.
Yiannopoulos, de 41 años, había defendido anteriormente políticas migratorias estrictas. Según se informó, Yiannopoulos estaba preparando un libro titulado Ex Gay para la editorial de Tucker Carlson, pero perdió el acuerdo editorial en 2017 debido a declaraciones anteriores. También ayudó en la campaña de Ye de 2024 y dijo que había invitado a Nick Fuentes a la cena celebrada en Mar-a-Lago en 2022. Aunque dimitió de Breitbart tras el escándalo de 2017, continuó activo en círculos de derechas; anteriormente realizó unas prácticas no remuneradas para Marjorie Taylor Greene.
Por qué es importante
La deportación de Yiannopoulos demuestra que las conexiones políticas no ofrecen protección cuando una figura que anteriormente había ganado visibilidad en el entorno de Trump incumple sus obligaciones en el proceso migratorio. Según se informa, la base del procedimiento es la orden definitiva emitida después de que no asistiera a su audiencia migratoria, más que las acusaciones de Loomer sobre publicaciones amenazantes. Sin embargo, la relación entre la detención y la denuncia de Loomer, así como las acusaciones de amenazas y de violación de visado dirigidas contra Yiannopoulos, no han sido verificadas de forma independiente; dado que no se pudo contactar con él, su respuesta tampoco figura en la noticia. El hecho también pone de manifiesto que, pese a la continuidad de las actividades de Yiannopoulos en círculos de derechas, sus anteriores vínculos políticos y mediáticos no modificaron su estatus legal.